Steampunk y Cosplay 2020

comprar cosplay steampunk

Steampunk, un género de fábula para tu Cosplay.

¿Qué es lo que hace que el Steampunk sea tan recurrente a la hora de elegir o diseñar tu disfraz de Cosplay? ¿Es quizás la libertad de poder dar rienda suelta a tu imaginación y desarrollar tu propio personaje sin tener que imitar a uno que ya existe? ¿O es esa marcada estética de cuero, madera y metal siempre respaldada por maquinaria y engranajes, con humo de vapor de fondo? Pues es probablemente un poco de todo, pero hay mucho más detrás de este movimiento. 

El steampunk, al igual que su hermano el Cyberpunk nace en la década de los 80, y se empieza a cocinar en la literatura de ficción especulativa. Su nombre fue sugerido (y acuñado) por K.W. Jeter después de la publicación de su libro Infernal devices en 1987. En una carta a la revista de ciencia ficción Locus, Jeter mencionó que andaba buscando un término que definiera esas  “fantasías victorianas”. Desarrolladas tanto en su trabajo como en el de Mervyn Peake y Michael Moorcock,primero. Y en el de Tim Powers y James Blaylock después. “Steampunks”, perhaps, dijo Jeter. Dando un giro irónico a la palabra cyberpunk y otorgando así nombre a un movimiento que ha llegado  a convertirse en un estilo de vida para soñadores románticos, anclados en anacronías y viajes en el tiempo. 

A diferencia del cyberpunk no se basa en un futuro distópico dominado por la tecnología y las grandes corporaciones. Sus tramas, por lo general más utópicas, desenfadadas, y a menudo con un toque de fantasía se desarrollan en escenarios ambientados en la primera Revolución Industrial. Se refleja el proceso de mecanización de la humanidad apoyándose en la cultura, arte, estética y arquitectura de la época. También hay un componente crítico hacia un periodo donde el avance tecnológico se usa como instrumento de control y represión de la clase obrera. Aunque esta es más una crítica a la naturaleza humana que a la Revolución Industrial en sí. La tecnología avanza, pero el sistema social no cambia.

El nacimiento del steampunk tiene el periodo del Romanticismo como telón de fondo. La exaltación de los sentimientos y el “yo individual” por encima de la masificación de la sociedad. Es la seña de identidad de los retrofuturistas, punks románticos amantes del cuero, metal y vapor.

No cabe duda de que el steampunk (y la ciencia ficción) debe una muy buena parte de su grandeza a escritores como Julio Verne, H.G. Wells o Edward Page Mitchell. En ellos inspiró sus primeros filmes Georges Méliès. Un visionario  francés, pionero del cine de terror y desarrollador de nuevas técnicas en el campo cinematográfico. El primero en llevar la estética steampunk a la gran pantalla en sus dos películas: “viaje a la luna en 1902 (considerada como el primer filme de ciencia ficción), y “viaje a través de lo imposible en 1904 (basada en la obra de teatro homónima de Verne y Dennery).

 En 1916 se estrena la primera versión de “20.000 leguas de viaje submarino” (J. Verne) de la mano de Disney. En 1927 sale a la luz “Metrópolis“, dirigida por Fritz Lang. Un retrato crudo y frío de la maquinaria de la sociedad industrial. Pese a ser una gran superproducción tuvo un fracaso absoluto en taquilla. Y ya en 1936 llega “la vida futura” (things to come), de H.G. Wells. Película que inspiró a los primeros cosplayers de la historia para disfrazarse de sus personajes de ficción favoritos. De ahí hasta los 60 se suceden los películas inspiradas en los universos de Verne con el steampunk siempre presente. En 1964, “la gran sorpresa”, basada en una novela de Wells hace honor a su título.

Entre 1965 y 1969 la cadena CBS emite “The wild wild west” (Jim West en España), una serie con una acentuada influencia steampunk ambientada en el viejo oeste. En ella podemos ver inventos imposibles, artilugios anacrónicos, villanos bien cantosos y situaciones pintorescas. En 1999 se hizo una adaptación cinematográfica protagonizada por Will Smith. Visualmente entretenida. Sin más.

Entre 1980 y 1985 la industria norteamericana se lució (y de qué manera) dando a luz dos de las mejores obras visuales de ciencia ficción de la historia (las dos están basadas en grandes novelas). Hablamos de “Blade Runner” (Ridley Scott) y “Dune” (David Lynch). A pesar de que la primera se mueve más en un universo cyberpunk, muestra las anacronías típicas del steampunk, y… tenía que ser mencionada.

El 1985 se estrena “Brazil”, dirigida por el gran Terry Gilliam (ex Monthy Piton). Considerada como obra de culto a pesar de su mal resultado en las taquillas. Altamente inspirada en la novela 1984 de Orwell, con pinceladas de deadpan y sátira a lo largo de toda la obra. La acción se desarrolla en un futuro distópico cercano y asfixiantemente burocrático, envuelto por el color de las atmósferas “Gillianas”, haciendo gran hincapié en los decorados y artilugios retrofuturistas. Podría decirse que es un collage tan bizarro y con tantas referencias que podría, o hacer diluirse nuestro interés ligeramente a lo largo de la película, o invitarnos a verla alguna vez más para captar esos detalles que nos hemos perdido. Las transiciones entre realidad y fantasía de Gilliam fueron una gran fuente de inspiración para las obras de Satoshi Kon.

Curiosamente, la primera referencia en cine de animación con una estética victoriana muy marcada (como no podía ser de otra manera) llega de la mano de Hayao Miyazaki en 1984. Una producción italo-japonesa, adaptación anime de las aventuras de Sherlock Holmes (Doyle) en la que los personajes aparecen como animales antropomorfos. Bastante cool para la infancia.  

En 1986 Miyazaki presenta oficialmente su sello Ghibli y estrena “un castillo en el cielo”. Un anime a caballo entre la estética steampunk y dieselpunk, con claros guiños hacia “Lupin” y “Nausicaä’ del valle del cielo”. La historia se desarrolla en un escenario de fantasía con retro naves y fortalezas flotantes. Esta obra toma prestados elementos de las utopías de Swift (los viajes de Gulliver) y Campanella (la ciudad del sol). Es una sutil crítica a la ambición de la humanidad. Un anime para que disfruten los pequeños y reflexionen los adultos.

Recordemos que todo esto ocurrió sin que el término “steampunk” hubiese sido acuñado todavía.

Turbinas, engranajes, relojes, medidores, chimeneas, tuberías y cachivaches. Metales remachados, humanos mecanizados y robots “chapados a la antigua” que sueltan vapor por válvulas de escape. Elementos visuales que se repiten y que conforman la parte fija de los escenarios sobre los que se desarrollan las tramas. Crónicas anacrónicas, científicos locos e inventos raros. Utopía o distopía, nuestros retro héroes tendrán que evitar alguna catástrofe. Vérselas con los malos, y muy probablemente salvar al mundo de sus garras.

Pero, ¿cuál es el trasfondo real de la filosofía steampunk? ¿Por qué es tan recurrente a la hora de pensar en un cosplay? ¿Qué lo hace tan sumamente atractivo para que después de más de tres décadas tenga cada día más adeptos? 

En cuanto a la estética, en su base, el estilo steampunk contiene un alto grado de filosofía punk y “do it yourself”. Es decir: me visto así porque soy consciente de las injusticias sociales y es una de mis formas de reaccionar ante ellas. Pero además reaprovecho materiales para darles una nueva perspectiva y funcionalidad. Estimulo mi creatividad y mi inventiva y lucho contra ese progreso que te hace la vida más fácil pero te vuelve un consumista inútil sin principios. Kind of. Recordemos que los héroes retrofuturistas son a menudo artesanos, o gente con capacidad para idear sus propias armas o artilugios.

En cuanto al contenido de sus obras, algo que llama mucho la atención es que aún siendo el punto donde confluyen cantidad de elementos de la ciencia ficción, muy habitualmente encontramos una ucronía en el núcleo de la trama. Esa capacidad para proponer realidades alternativas a partir de escenarios y personajes ya conocidos (con viajes en el tiempo o sin ellos) late a menudo con fuerza en el género. Pasados que no existieron y futuros que no existirán son algunas de las cosas que hace que el steampunk despierte la fascinación de tantos.

¿Ya has empezado a pensar cómo va a ser tu Cosplay de Steampunk? Probablemente tengas que empaparte un poco más de este género tan fantástico. Tienes para rato. En no mucho dedicaremos un artículo exclusivamente a hablar del género steampunk en la gran pantalla.

Comparte este artículo

Share on facebook
Share on whatsapp
Share on twitter
Share on email
Share on tumblr

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Te suscribes a nuestro newsletter?

    No te pierdas nuestras ofertas y novedades. Prometemos no ser cansinos :)